El consultor y el martillo
Una fábrica tenía un problema importante que causó que cerrará su línea de la
fabricación. Traen un consultor. El consultor vaga alrededor
del suelo de la fábrica, escuchando, empujando. Finalmente, coje
un pequeño martillo y golpea suavemente varias veces un pedazo determinado de maquinaria. La línea de la fábrica vuelve de nuevo a la vida, y la producción está de nuevo en marcha. Los encargados de fábrica quedan extasiados.
Una semana más adelante, la fábrica recibe la factura del consultor. El precio era 1000 euros por menos de una hora de trabajo. Los encargados de la fábrica se enfadan y piden al consultor una explicación. El consultor se ofrecióa enviar una factura detallada a lo que dijeron que sí.
Una segunda factura llegó. Tenía dos líneas. La primera era,
“rectificando el problema golpeando con el martillo ….1 euro”. La segunda era,
“saber dónde golpear con el martillo….999 euros”


